lunes, abril 18, 2005

Maldita sea...

He visto el mas aproximado al auto de mis sueños, una variant squareback 1969, y esta a un precio muy razonable, pero como siempre me ha pasado: no tengo dinero cuando realmente lo necesito. Mi madre siempre me aconsejo que guardase algo de dinero para los tiempos dificiles o para ocasiones como esta, pero tengo que seguir adolesciendo y desobedeciendo a mi madre aun desde la tumba. En fin, voy a ver si le vendo mi alma a algun demonio interesado en ella (aunque creo ya esta muy depreciada de tanto maldecir a Dios) o al menos a algun banco, que es mucho peor.
El domingo he ido a la tumba de mi madre y es una experiencia muy curiosa. Saber que lo que alguna vez fue ella esta tan cerca, pero a la vez completamente inalcanzable. Me recuerda al Ramon Sampedro de Amenabar y su discurso del viaje imposible. Quiza si mi madre aun estuviera aqui me solucionaria todos mis problemillas, pero creo que es momento de crecer...